Un cuadrante para analizar

Posteado el 10. Jul, 2019 por en Artículos, Empresas Familiares, Prensa

Publicado en Revista Pymes- Julio 2019

Era dos de febrero, recién había vuelto de mis vacaciones, y recibí la primera consulta. Mi nuevo cliente era socio de una importante firma local dedicada a la comercialización de marroquinería e indumentaria que en los últimos tiempos había adquirido extensa presencia en el mercado minorista y una imagen de marca envidiable. Era una fórmula exitosa con gran potencial para el futuro. A pesar de esto, él estaba decidido a separarse de su socio y hermano. Sus razones eran que: _ nuestros intereses se han vuelto incompatibles. Tenemos visiones distintas de lo que queremos de la vida y de los negocios. Vengo a buscar quien me ayude en la negociación pero que entienda que no se trata de una cuestión sólo de dinero. Si fuera así, hubiera buscado un abogado. Lo que quiero es lograr un acuerdo equilibrado en todo sentido. No debo dejar que mi hermano tome ventaja de mi porque -aunque en principio lo acepte- a la larga me resentiré y todo terminará mal. Tampoco debo sacar ventaja yo porque finalmente a él le pasaría lo mismo. Quiero separarme del socio pero no quiero perder al hermano. Quiero que mi madre siga teniendo a sus dos hijos sentados a la mesa en cada celebración familiar y que mis hijos y sus futuros hijos disfruten a sus tíos. Parecería fácil pero, lograr ese equilibrio entre los intereses de negocios y los familiares no lo es.

Recuerdo que ese requerimiento de “equilibrio”, ligado a mi observación de la dinámica de los negocios familiares, me permitió desarrollar un Modelo diagnóstico que divide a este tipo particular de negocios en cuatro categorías según se focalicen en 1. el negocio; 2. la familia; 3. en ninguno de los dos o 4. en ambos intereses.

La primera categoría correspondería así a los negocios de (1) SUSTENTABILIDAD DUDOSA. En este tipo de empresas los temas relacionados con la familia se abandonan en función de un gran interés orientado al negocio. De hecho, dada la dedicación y el esfuerzo comprometidos en lograr resultados, pueden prosperar por largo tiempo y ser difícil de advertir el peligro que corren. Pero siempre, en algún momento aparecen las dificultades propias de trabajar con los afectos íntimos, allí la evasión deja de ser una táctica efectiva y, como no se han hecho las debidas previsiones, su consecuencia son serios problemas de gobernabilidad.

 En las (2) DECADENTES la actitud dominante es la falta de compromiso en todo. La mayoría de las veces se trata de negocios que han sido muy exitosos, han acumulado riqueza en corto tiempo, han dejado huella en el mercado y, precisamente por eso, dan la falsa impresión de poder soportar cualquier tipo de incompetencia. Pero no pueden. En estos casos la solución suele pasar por apurar su venta antes que pierdan valor.

En las (3) REGRESIVAS los familiares le exigen a la empresa que sea una fuente inagotable de recursos para proveerles de una vida cómoda. La forma de gobierno suele ser el  Nepotismo , que consiste en otorgar las posiciones clave a familiares y amigos sin reparar en su capacidad profesional y moral para ocuparlas. No establecen una Visión de negocios, no se colocan metas, no se miden rendimientos y prima la idea de que, por ser de la familia, se tiene derecho a recibir una remuneración y a gozar de privilegios sin tener que dar nada valioso a cambio.

Finalmente las (4) VISIONARIAS son aquellas en las que, por el contrario, los dirigentes prestan similar atención al negocio y a las relaciones familiares. Adoptan o desarrollan procedimientos y prácticas exitosas en ambos temas, trabajan la Visión y los Valores metódicamente con las nuevas generaciones y se ocupan de promover sistemas internos de desarrollo que facilitan el crecimiento sustentable.

Según estadísticas no más que el 7 % del total de los negocios familiares se comportan como Visionarios, y suelen ser estos los que logran trascender exitosamente a través de las generaciones. ¿En qué categoría ubicarías a tu negocio?

Lic. Jorge O. Hambra

Director del Club Argentino de Negocios de Familia

 

 

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