Empresas familiares: ¿Cómo identificar el momento para incorporar procesos de profesionalización?.

Posteado el 04. Abr, 2018 por en Empresas Familiares, Estrategia

Siguiendo el modelo de Ciclos de vida de las empresas ideado por Ichak Adizes mediante un proceso de diagnóstico se puede establecer en qué momento evolutivo se halla la empresa y así iniciar o no procesos de cambio.

Toda empresa comienza a gestarse en la mente de una persona que la imagina. Si sus ideas se plasman hacia la acción, se abre paso al primer ciclo, la infancia: Es el momento donde la empresa es flexible y poco controlable. El estilo de gerenciamiento está centralizado en una única persona, quien adopta un método autocrático para la toma de decisiones.

En los inicios este modo de conducción permite agilizar decisiones, procedimientos y habilita respuestas rápidas, que son factores competitivos esenciales en el crecimiento de una empresa. Por tal razón no es recomendable que en esta etapa se intente incorporar a la compañía métodos profesionales de gestión.

El siguiente ciclo es Go-Go– aquí es donde la empresa ha comenzado su crecimiento. La euforia del momento la impulsa a un hacer constante, se orienta hacia una gestión sin planificación y a la venta reactiva y adictiva. Esta situación puede llevar a la empresa a caer en la llamada Trampa del líder. Con el crecimiento de la organización, el fundador debe ser capaz de pasar de un liderazgo basado en su presencia directa a otro que le permita mantener la filosofía del negocio sin ejercer el control personal.

La organización Go-Go no puede descentralizarse fácilmente, dado que no cuenta con un sistema de políticas lo suficientemente claras ni con el recurso humano idóneo para evitar el descontrol. Sin embargo, cuenta con un crecimiento sostenido que le permitirá abrirse para  iniciar el Ciclo de Ordenamiento. Es en este momento donde la organización debe iniciar su proceso de profesionalización; comenzar a desarrollar sistemas y políticas que regirán su funcionamiento.

Este ciclo es el período oportuno para ordenar en procesos sistematizados y controlados lo que hasta el momento se realizaba por la mera práctica.  Asimismo, repensar los modelos de trabajo que se realizaban de modo espontáneo y definir las buenas prácticas requeridas para que la intuición sea volcada en documentos que permitan hacer seguimientos y correcciones.

Sólo una vez superado este ciclo, la empresa podrá dar inicio al siguiente estadio llamado Prime. En este momento, la organización habrá logrado su objetivo de obtener un grado óptimo de flexibilidad y control. Sin embargo, será un ciclo donde deberá poder permanecer, es decir, ser capaz de sostener el crecimiento en el tiempo.

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