El fin del Trabajo

Posteado el 06. Jun, 2021 por en Otros temas

Publicado en Revista Pymes, junio 2021

En su ya clásico artículo “The End of the Job”, William Bridges afirma que en el mundo del futuro, el Puesto de trabajo tal y como hoy lo concebimos dejará de existir.

Opina que en un mundo que cambia aceleradamente las rígidas Descripciones de Puesto serán más y más inadecuadas. Personalmente he comprobado que una buena Descripción de Tareas, Responsabilidades, Conocimientos y Habilidades, articulada con una eficiente Evaluación de Desempeño son herramientas valiosas y escasas. Su buena utilización aumenta la motivación de los colaboradores, evita repeticiones y solapamiento de tareas, ahorra costos improductivos y ayuda a programar racionalmente el desarrollo de las personas.

¿Se equivocó Bridges entonces? Creo que no. Lo que sucede es que, como en toda época en la que los paradigmas entran en crisis, estamos transitando un tiempo paradojal donde antiguas y nuevas verdades se superponen.

Sin embargo, lo que no está en duda es que los exigentes requerimientos de un mercado hipercompetitivo y globalizado donde “producto” es lo que sobra, reclaman de un trabajador capaz de cumplir rutinas con precisión pero también estar muy predispuesto a mejorarlas y a cambiarlas total o parcialmente cuando la situación lo requiera….es decir, con mucha frecuencia

Sucede que la hipercompetitividad provoca que sea más y más difícil obtener ventajas diferenciales y que haya tanta oferta de nuevas tecnologías que nos perdemos en un mar de oportunidades potenciales que sospechamos muy próximas pero que no sabemos cómo aprovechar. Para resolverlo apelamos por ejemplo a la llamada Transformación digital, y al hacerlo provocamos que procesos hasta ayer imprescindibles dejen de serlo, y que surjan otros nuevos que requieren de nuevas capacidades y nuevas funciones. ¿Qué hacemos entonces con las personas? ¿las mantenemos rígidas en sus puestos y las vamos cambiando por otras que también siguen reglas rígidas en la medida que los procesos cambian? Por supuesto que no. Pensemos en algo superador.

Se dice que Napoleón opinaba que un soldado que tuviera una foja de servicios impecable no podía nunca ser un buen soldado. ¿Por qué lo diría?  Está claro para mí, una cosa es desfilar por las calles de París y otra muy diferente moverse en el caótico escenario de las batallas o los cambiantes devenires de la intemperie. Allí se requiere de otras cualidades. Y supongo que la capacidad de tomar decisiones con criterio y a tiempo según lo requiriera la oportunidad, aún cuando implicaran una desobediencia, debía destacarse por encima de las demás. Y esa habilidad no la suele tener la gente muy disciplinada y obediente.

Con el trabajo de hoy pasa lo mismo. El trabajador que se requiere en todas las jerarquías, no es aquel que se limita a saber hacer lo que le indica su Descripción de Puesto, sino el que tiene la osadía y la capacidad de asimilar los cambios, entender el Propósito de sus funciones y de rediseñarse según la circunstancia lo requiera. Es decir, se requiere de personas que acepten trabajar en un ambiente relativamente inestable, que cuenten con voluntad para capacitarse en forma continua y que tengan la predisposición para hacer las cosas de manera diferente una y otra vez.

Volviendo ahora a la pregunta de si el trabajo se está extinguiendo, podemos concluir con Bridges: no es el trabajo en sí mismo lo que se termina, lo que en verdad está cambiando es la concepción misma de Que es trabajar.

Jorge O. Hambra

Director del Club Argentino de Negocios de Familia

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