Consejeros de Dirección

Posteado el 22. Nov, 2010 por en Sin categoría

¿Son necesarios los consejeros? ¿Como elegir el adecuado para su empresa familiar?

En diferentes países -sobre en todo los más desarrollados- en grandes y pymes familiares, los asesores externos, y dentro de estos especialmente los Consejeros de Dirección, se han vuelto piezas fundamentales en  el diseño de estrategias y en las operaciones tácticas que hacen a la conducción de empresas. De hecho, contar con ellos es una práctica común y aceptada en muchas organizaciones exitosas como parte de su estrategia de crecimiento.

Ahora bien, si esto es así ¿por qué todas las empresas no cuentan con Consejeros? Hay diferentes limitaciones, desde cómo se piensa lo económico hasta la desconfianza para compartir información confidencial a personas ajenas al entorno.

Debemos considerar que en épocas de fuerte incertidumbre, como las que vivimos las familias empresarias necesitan reconvertirse en forma constante, muchas veces  el  crecimiento genera un nuevo nivel de complejidad organizativo a partir del cual se abre el desafío de establecer condiciones de gobernabilidad a largo plazo.

Por otra parte ,  aún cuando se hallan establecido condiciones de gobierno adecuadas en la empresa, la vorágine del día a día  suele atentar en contra de las posibilidades de los empresarios para que puedan elevar la mirada, confirmar o corregir el rumbo y evaluar alternativas de acción. Muchas son las veces que, definido un objetivo se va produciendo una deriva imperceptible hasta que se concreta un desvío de lo importante mientras se actúa solo sobre lo urgente.

En estos casos, una mirada externa suele ayudar a ver con  mayor claridad  perspectivas, oportunidades y restricciones. Esa mirada suele aportar neutralidad a la generación y evaluación de alternativas de acción mejorando así  la calidad de las decisiones. Otro aporte significativo pasa por el seguimiento sistemático del cumplimiento de los acuerdos tácticos y la revisión de su alineamiento con la visión y las estrategias, siendo este un factor clave de éxito para cualquier empresa.

Por otra parte, debemos considerar que los grupos sociales suelen establecer paradigmas y argumentaciones recurrentes que propician que las cosas se vean desde perspectivas restringidas, por más brillantes que parezcan. Las dificultades en la comunicación de los individuos, la defensa de intereses personales y otros fenómenos profundamente humanos, suelen conspirar contra la creatividad y eficiencia en el análisis y la calidad de la toma de decisiones.

Entonces retomamos nuevamente la cuestión:  ¿Por qué todas las empresas no cuentan con Consejeros? Hay diferentes limitaciones, desde cómo se piensa lo económico hasta la desconfianza para compartir información confidencial a personas ajenas al entorno. Todo empresario, aún cuando “sepa” que necesita ayuda, se enfrenta a dos cuestionamientos centrales:  ¿ Es el momento para incluir un asesor externo?¿Cómo elegir al adecuado?

¿Cúando suele darse la necesidad de incorporación de un Consejero Externo?

Los requerimientos de cooperación externa suelen darse en momentos claves de los Ciclos de Vida de las empresas tales como:

(a) durante las crisis de crecimiento

(b) durante la planificación del ingreso de nuevas generaciones

(c) cuando se producen cambios en las reglas de juego del mercado

(d) cuando suceden quebrantos operativos o económicos temporarios que alertan sobre prácticas inconducentes

(e) cuando se dan dificultades de comunicación entre socios

(f) cuando se producen desalineamientos en los recursos humanos claves

(g) cuando abundan las dificultades de comunicación y coordinación entre áreas, entre otras razones.

Aspectos a considerar a la hora de la elección

Confiabilidad: el empresario debe poder depositar un confianza básica sobre el asesor y, para que la relación prospere, ésta debe crecer con el tiempo y el conocimiento mutuo.

Experiencia: diferentes asesores tienen diversas experiencias, para evaluar este punto es interesante conocer algunas de las empresas a las que ha asesorado y asesora, el tiempo de permanencia en la actividad, las referencias o comentarios de clientes.

Valores: será indispensable que los valores del asesor externo se hallen en concordancia concordancia con los valores de la empresa y sus directivos.

Aceptación y madurez: El profesional debe aceptar la situación actual y ser capaz de trabajar a partir de lo que hay y no de lo que debería haber.

Plan de trabajo: el asesor debe poder presentar un plan de trabajo que contemple qué es lo que propone hacer, cuál es su rol, cuáles sus requerimientos, cuáles los resultados buscados y cuál es el tiempo en que se propone alcanzarlos.

Propuesta económica: Deberá ser clara y concreta

Comentários cerrados.